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Benjamin Franklin, el cometa y el rayo: el experimento que cambió la ciencia y estuvo a punto de costar varias vidas

Por Alberto S. · 23 de junio de 2026

Pocas historias científicas son tan famosas como la de Benjamin Franklin volando un cometa durante una tormenta eléctrica.

La escena parece sacada de una película: un hombre observa el cielo cubierto de nubes oscuras, sostiene una cuerda mojada con una llave metálica atada al extremo y espera pacientemente a que la naturaleza revele uno de sus mayores secretos.

La historia ha sido repetida durante generaciones porque representa uno de los momentos más emblemáticos de la ciencia moderna.

⚡ Sin embargo, detrás de la imagen popular existe una realidad mucho más compleja, peligrosa y fascinante.

A mediados del siglo XVIII, los rayos seguían siendo un fenómeno rodeado de misterio.

Muchas personas los interpretaban como manifestaciones divinas o eventos imposibles de comprender.

Franklin, sin embargo, sospechaba que existía una explicación mucho más terrenal.

Su hipótesis era revolucionaria para la época:

Los rayos no eran otra cosa que electricidad.

🤔 La pregunta que obsesionaba a Benjamin Franklin

Durante los años previos a su famoso experimento, Franklin había realizado numerosos estudios relacionados con la electricidad.

En aquella época, los científicos ya podían generar pequeñas descargas eléctricas mediante dispositivos experimentales, pero todavía no existía una comprensión completa sobre la naturaleza de este fenómeno.

Franklin comenzó a preguntarse si la electricidad producida en los laboratorios y los rayos observados durante las tormentas podían ser esencialmente la misma cosa.

Si lograba demostrarlo, cambiaría por completo la forma en que la humanidad entendía el clima y la física.

🔬 El problema era cómo probar una teoría tan arriesgada.

🪁 El experimento del cometa

La solución que imaginó fue tan ingeniosa como peligrosa.

Franklin construyó un cometa de seda capaz de resistir la lluvia y le ató una cuerda que terminaba en una llave metálica.

Cuando una tormenta eléctrica se aproximó, elevó el cometa hacia las nubes cargadas eléctricamente.

⚠️ Contrario a lo que muchas ilustraciones muestran, los historiadores creen que Franklin probablemente no permitió que un rayo impactara directamente el cometa.

De haber ocurrido, lo más probable es que hubiera muerto instantáneamente.

Lo que aparentemente sucedió fue que la cuerda húmeda comenzó a captar carga eléctrica del ambiente.

Cuando Franklin acercó la mano a la llave metálica, observó pequeñas chispas eléctricas.

✨ Aquella evidencia era suficiente para respaldar su teoría.

Los rayos y la electricidad parecían estar relacionados.

⚡ Un descubrimiento que cambió la historia

La importancia del experimento fue enorme.

Por primera vez se disponía de una demostración práctica de que los fenómenos eléctricos observados en laboratorios y las descargas atmosféricas formaban parte de la misma realidad física.

Este avance abrió las puertas a nuevas investigaciones sobre electricidad y permitió desarrollar uno de los inventos más importantes de la historia moderna: el pararrayos.

Franklin comprendió que si la electricidad podía dirigirse mediante materiales conductores, también podía canalizarse de forma segura hacia el suelo.

La idea era simple pero brillante.

🏛️ Instalar una barra metálica en la parte más alta de un edificio permitiría que la energía de un rayo se descargara sin provocar incendios ni destruir estructuras.

Hoy en día, millones de edificios alrededor del mundo utilizan este principio.

☠️ El científico que no tuvo la misma suerte

La fama del experimento se extendió rápidamente por Europa.

Muchos investigadores quedaron fascinados con la idea de estudiar la electricidad atmosférica.

Sin embargo, algunos intentaron replicar las pruebas sin comprender completamente los riesgos involucrados.

Uno de ellos fue Georg Wilhelm Richmann, profesor y miembro de la Academia de Ciencias de San Petersburgo.

En 1753, mientras realizaba experimentos relacionados con la electricidad de las tormentas, ocurrió una tragedia.

Según los relatos de la época, una potente descarga eléctrica generó una esfera luminosa que salió despedida desde su equipo experimental y lo impactó directamente en la cabeza.

😨 Richmann murió prácticamente al instante.

Se convirtió en una de las primeras personas registradas en la historia en fallecer durante una investigación relacionada con la electricidad atmosférica.

Su muerte conmocionó a la comunidad científica europea.

🏙️ El nacimiento del pararrayos

A pesar de los peligros, los descubrimientos de Franklin continuaron desarrollándose.

El pararrayos comenzó a instalarse en iglesias, edificios gubernamentales, almacenes y viviendas.

Su impacto fue extraordinario.

Durante siglos, los incendios provocados por rayos habían destruido estructuras completas y causado innumerables pérdidas humanas y materiales.

🔥 La nueva tecnología permitió reducir considerablemente esos riesgos.

Lo que comenzó como una hipótesis científica terminó convirtiéndose en una herramienta que ha protegido ciudades enteras durante más de doscientos años.

🌩️ ¿Realmente Franklin voló un cometa bajo un rayo?

Con el paso del tiempo, algunos detalles de la historia fueron simplificados o exagerados.

La imagen popular suele mostrar a Franklin prácticamente recibiendo el impacto directo de un rayo.

Sin embargo, los historiadores coinciden en que eso probablemente nunca ocurrió.

⚠️ Si un rayo hubiera alcanzado directamente el cometa, el experimento habría terminado de forma catastrófica.

Lo más probable es que Franklin detectara cargas eléctricas presentes en la atmósfera antes de que ocurriera una descarga completa.

Esto no disminuye la importancia del experimento.

Al contrario.

💡 Demuestra que el científico comprendía mejor los riesgos de lo que muchas versiones modernas sugieren.

🚀 Una lección sobre curiosidad, riesgo e innovación

La historia de Benjamin Franklin es mucho más que una anécdota sobre un cometa y una tormenta.

Representa uno de los mejores ejemplos de cómo la curiosidad humana puede desafiar creencias establecidas y abrir nuevos caminos para el conocimiento.

También recuerda que muchos avances científicos han implicado riesgos considerables para quienes se atrevieron a explorar lo desconocido.

Gracias a aquel experimento, hoy comprendemos mejor la naturaleza de la electricidad y contamos con tecnologías capaces de proteger edificios, infraestructuras y vidas humanas.

⚡ La próxima vez que veas un pararrayos en la cima de un edificio, recuerda que su existencia se debe a una pregunta aparentemente simple formulada hace más de dos siglos:

¿Y si los rayos fueran electricidad?

Fuentes consultadas

  1. Kite experiment, el experimento de la cometa de Franklin - Wikipedia en inglés