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Creían que esta planta podía matarte con un solo grito

Por Alberto S. · 21 de julio de 2026

Durante siglos, muy pocas plantas despertaron tanto miedo como la mandrágora.

No era por sus flores.

Ni por sus frutos.

Lo aterrador era su raíz.

Su forma, extrañamente parecida a un cuerpo humano, hizo que muchas personas creyeran que se trataba de una planta con poderes sobrenaturales.

Según una de las leyendas más famosas de la Edad Media, arrancarla de la tierra era una sentencia de muerte.

Porque, en el momento en que salía del suelo, lanzaba un grito tan terrible que cualquiera que lo escuchara moría al instante.

Pero ¿de dónde surgió esta historia?

La planta que parecía una persona

La mandrágora (Mandragora officinarum) pertenece a la familia de las solanáceas, la misma que incluye al tomate, la berenjena y la belladona.

Lo que la hizo famosa fue la forma de su raíz.

Con frecuencia se divide en dos o más grandes ramificaciones que recuerdan vagamente a piernas, mientras que otras pequeñas raíces pueden parecer brazos.

Esa apariencia alimentó durante siglos la idea de que la planta tenía una conexión especial con el ser humano.

En muchas culturas antiguas se le atribuyeron propiedades mágicas relacionadas con la fertilidad, la protección y la adivinación.

Una planta realmente peligrosa

Aunque las historias sobre sus poderes eran exageradas, la mandrágora sí posee una característica muy real.

Es una planta tóxica.

Sus raíces contienen alcaloides como escopolamina, hiosciamina y atropina, sustancias capaces de afectar profundamente el sistema nervioso.

Consumidas en dosis inadecuadas pueden provocar alucinaciones, confusión, sequedad extrema, taquicardia, pérdida del conocimiento e incluso la muerte.

Precisamente por esos efectos, la mandrágora fue utilizada durante siglos tanto en la medicina tradicional como en preparados asociados con la brujería y la magia.

¿De verdad gritaba al arrancarla?

La respuesta es no.

No existe ninguna evidencia de que la planta produce sonidos capaces de dañar a una persona.

La historia del "grito de la mandrágora" aparece en numerosos textos medievales y renacentistas, donde se afirmaba que la raíz lanzaba un alarido mortal al ser extraída del suelo.

Sin embargo, los historiadores consideran que se trataba de una leyenda.

Es posible que el origen del mito estuviera relacionado con los sonidos producidos al arrancar una raíz grande y profundamente enterrada.

Cuando la tierra seca se rompe y las raíces menores se desgarran, pueden escucharse crujidos, silbidos o chirridos.

En un contexto lleno de supersticiones, esos ruidos pudieron alimentar la imaginación de quienes ya esperaban presenciar un fenómeno sobrenatural.

El perro que debía arrancarla

Los antiguos herbarios describen un método muy peculiar para recolectar la mandrágora.

Se recomendaba atar una cuerda a la raíz y el otro extremo al cuello de un perro.

Después, el recolector llamaba al animal desde una distancia segura para que este arrancara la planta.

Según la leyenda, el perro moría al escuchar el supuesto grito de la mandrágora, mientras el ser humano sobrevivía.

Esta historia aparece en diversos manuscritos medievales y fue repetida durante siglos.

Sin embargo, no existe ninguna prueba histórica de que ese procedimiento se practicara de forma habitual.

Tampoco hay evidencias de que los recolectores envenenaran deliberadamente perros para mantener el mito, como afirman algunas versiones modernas de la historia.

Lo más probable es que se trate de un relato simbólico o literario que fue transmitiéndose y exagerándose con el paso del tiempo.

De remedio antiguo a símbolo de la magia

La fama de la mandrágora no desapareció con la Edad Media.

Durante siglos apareció en tratados de alquimia, grimorios, cuentos populares y obras literarias.

Incluso hoy forma parte del imaginario colectivo gracias a novelas, videojuegos y películas, donde suele representarse como una planta con forma humana que emite un grito letal.

La realidad es menos fantástica, pero igualmente interesante.

La mandrágora fue una de las plantas medicinales más conocidas de la Antigüedad y su estudio contribuyó al conocimiento de sustancias que todavía hoy son utilizadas, en dosis controladas, por la medicina moderna.

La imaginación bajo la tierra

La historia de la mandrágora demuestra cómo una planta real puede convertirse en un mito cuando se mezclan observaciones curiosas, efectos tóxicos y supersticiones.

Nunca existió un vegetal capaz de matar con un grito.

Pero sí una raíz tan extraña y tan poderosa que durante siglos hizo creer a miles de personas que la naturaleza escondía fuerzas sobrenaturales bajo la tierra.

Y, como ocurre con muchas leyendas, el verdadero misterio no estaba en la planta.

Estaba en la imaginación humana.

Fuentes consultadas

  1. Mandrágora - Wikipedia