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Durante siglos nadie creyó en este monstruo... hasta que lo fotografiaron

Por Alberto S. · 27 de julio de 2026

Durante cientos de años, los marineros regresaban de alta mar contando historias de un monstruo gigantesco con tentáculos interminables que emergía desde las profundidades.

Decían que podía envolver embarcaciones enteras con sus brazos y arrastrarlas hacia el fondo del océano.

Muchos pensaban que eran simples leyendas. O exageraciones nacidas del miedo, la oscuridad y las largas travesías.

Pero, en el siglo XXI, la ciencia consiguió demostrar que detrás del mito había un animal real. Y era mucho más impresionante de lo que cualquiera había imaginado.

El origen de la leyenda del Kraken

En las antiguas historias de Escandinavia aparecía una criatura llamada Kraken, un monstruo marino tan enorme que algunos relatos afirmaban que parecía una isla flotante.

Con el paso del tiempo, las historias fueron creciendo. Algunos relatos hablaban de barcos destruidos y marineros desaparecidos.

Aunque esas narraciones estaban claramente exageradas, muchos historiadores creen que pudieron inspirarse en encuentros reales con enormes calamares que ocasionalmente aparecían flotando en la superficie o eran encontrados dentro del estómago de cachalotes.

Durante siglos nadie había visto uno vivo en su ambiente natural.

Un animal casi invisible

El calamar gigante (Architeuthis dux) vive en aguas profundas, normalmente entre varios cientos y más de mil metros bajo la superficie. Allí la luz solar prácticamente no existe.

Explorar esas profundidades resulta extremadamente difícil.

Por eso, durante mucho tiempo, los científicos solo conocían esta especie gracias a ejemplares muertos que aparecían en playas o a restos encontrados en el aparato digestivo de los cachalotes.

La fotografía que cambió la historia

En 2004, un equipo dirigido por los investigadores japoneses Tsunemi Kubodera y Kyoichi Mori logró obtener las primeras fotografías de un calamar gigante vivo en su hábitat natural.

Las imágenes fueron captadas cerca de las islas Ogasawara, al sur de Japón, mediante una cámara colocada a gran profundidad.

Era la primera prueba directa de cómo era este animal en libertad.

Años más tarde, en 2012, otro equipo consiguió filmarlo por primera vez en vídeo mientras nadaba en las profundidades.

Aquellas imágenes confirmaron definitivamente que el legendario gigante de los océanos existía de verdad.

¿Qué tan grande puede ser?

El tamaño exacto del calamar gigante sigue siendo motivo de estudio.

Los ejemplares más grandes medidos de forma fiable alcanzan alrededor de 12 o 13 metros de longitud total, incluyendo los largos tentáculos de alimentación. Las hembras suelen ser considerablemente más grandes que los machos.

Durante décadas circularon historias sobre individuos de más de 20 metros, pero esas cifras nunca han podido verificarse científicamente.

Los ojos más grandes del reino animal

Una de las características más extraordinarias del calamar gigante son sus ojos.

Pueden superar los 25 centímetros de diámetro, aproximadamente el tamaño de un balón de fútbol. Son los ojos más grandes conocidos en cualquier animal vivo.

En un ambiente donde reina la oscuridad casi absoluta, estos enormes ojos les permiten captar cantidades mínimas de luz.

Los científicos creen que esta adaptación resulta especialmente útil para detectar las débiles perturbaciones luminosas producidas cuando un enorme depredador, como un cachalote, se mueve entre organismos bioluminiscentes.

¿Tienen ganchos en los tentáculos?

Sí.

Los dos tentáculos más largos poseen ventosas rodeadas por pequeños dientes quitinosos que ayudan a sujetar a sus presas.

En algunas especies de calamares gigantes y de sus parientes cercanos también existen estructuras en forma de ganchos.

Sin embargo, no es correcto afirmar que todos sus ganchos giren 360 grados. Esa idea suele aparecer en publicaciones virales, pero no refleja con precisión su anatomía.

Lo que sí es cierto es que sus tentáculos están diseñados para capturar presas con enorme eficacia.

Su gran enemigo: el cachalote

Si existe un animal capaz de enfrentarse regularmente al calamar gigante, ese es el cachalote.

Estos enormes cetáceos descienden a profundidades de más de mil metros en busca de alimento.

Muchos cachalotes presentan cicatrices circulares en la piel producidas por las ventosas de los calamares gigantes durante los enfrentamientos. A su vez, los restos de estos calamares aparecen con frecuencia en el contenido estomacal de los cachalotes.

Aunque rara vez pueden observarse directamente, las evidencias indican que ambos protagonizan auténticas batallas en las profundidades del océano.

Un animal que todavía guarda muchos secretos

A pesar de toda la tecnología moderna, el calamar gigante sigue siendo uno de los animales menos conocidos del planeta.

Se desconoce con precisión cuánto vive, cómo se reproduce en libertad o cuál es el tamaño real de sus poblaciones. Gran parte de lo que sabemos proviene de ejemplares encontrados accidentalmente.

Cada nueva expedición a las profundidades aporta información que ayuda a comprender mejor a este extraordinario cefalópodo.

Cuando la leyenda tenía algo de verdad

El Kraken de las historias antiguas probablemente nunca hundió barcos como cuentan las leyendas.

Pero tampoco nació completamente de la imaginación.

Durante siglos, los marineros observaron criaturas enormes que la ciencia aún no había podido estudiar. Con el tiempo, esas observaciones se mezclaron con el miedo, la tradición y la fantasía hasta convertirse en uno de los monstruos marinos más famosos de la historia.

Hoy sabemos que el océano sí alberga calamares gigantes. Y aunque no sean los devoradores de barcos de los cuentos, siguen siendo algunos de los animales más impresionantes y misteriosos que habitan nuestro planeta.

Fuentes consultadas

  1. Architeuthis, el calamar gigante - Wikipedia