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La pintura más extraña de la historia estaba hecha con momias egipcias

Por Alberto S. · 22 de julio de 2026

Imagina recorrer un museo y admirar una pintura de hace doscientos años.

Observas los matices de la piel, las sombras del paisaje o los pliegues de una túnica, sin sospechar que parte de ese color podría provenir de restos humanos con miles de años de antigüedad.

Aunque hoy parece una historia propia de una novela de terror, durante varios siglos existió un pigmento muy apreciado por los artistas europeos llamado Mummy Brown o Marrón Momia. Su nombre no era una estrategia comercial ni una metáfora poética: originalmente, este color se fabricaba utilizando restos de momias egipcias mezclados con resinas y otros componentes para producir un pigmento marrón transparente muy valorado en la pintura al óleo.

La historia del Marrón Momia combina arte, arqueología, comercio, colonialismo y una de las prácticas más sorprendentes de la Europa moderna.

¿Qué era el Mummy Brown?

El Mummy Brown, también conocido como Egyptian Brown, era un pigmento de color marrón cálido y semitransparente que comenzó a utilizarse en Europa al menos desde el siglo XVI y alcanzó su mayor popularidad entre los siglos XVIII y XIX.

Su composición variaba según el fabricante, pero las recetas históricas describen una mezcla de:

  • restos pulverizados de momias egipcias;
  • resinas utilizadas durante la momificación, como la mirra;
  • betún o sustancias bituminosas;
  • aceites y aglutinantes empleados en la pintura al óleo.

El resultado era un pigmento muy apreciado para crear sombras, veladuras y transiciones suaves entre luces y oscuridad.

En una época en la que aún no existían muchos pigmentos sintéticos estables, el Marrón Momia ofrecía cualidades difíciles de conseguir con otros materiales.

¿Por qué había tantas momias en Europa?

La pregunta puede parecer absurda desde una perspectiva actual.

Sin embargo, durante siglos, Europa desarrolló una auténtica fascinación por el antiguo Egipto.

Desde la Edad Media circulaba la creencia de que las momias poseían propiedades medicinales.

El polvo obtenido de cuerpos momificados, conocido como mumia, se vendía en farmacias para tratar enfermedades tan diversas como hemorragias, fracturas, epilepsia o dolores estomacales.

Hoy se sabe que esos supuestos beneficios carecían de fundamento científico, pero durante cientos de años existió un lucrativo comercio de restos humanos procedentes de Egipto.

Los mismos comerciantes y boticarios que distribuían estos materiales para usos medicinales también abastecían a fabricantes de pigmentos, lo que facilitó la aparición del Marrón Momia como producto artístico.

Un comercio impulsado por el saqueo

La enorme demanda europea provocó el saqueo sistemático de innumerables tumbas egipcias.

Viajeros, coleccionistas, comerciantes y aventureros compraban momias completas o fragmentadas para venderlas posteriormente en Europa.

En algunos casos eran exhibidas como curiosidades.

En otros, se utilizaban con fines médicos.

Y una parte terminaba convertida en pigmento para artistas.

Los historiadores señalan que no todas las momias utilizadas pertenecían necesariamente a faraones o personajes importantes.

Muchas correspondían a personas comunes enterradas durante distintas épocas del Egipto antiguo.

Además, las técnicas de momificación cambiaron a lo largo de más de tres mil años de historia, por lo que la composición del pigmento variaba considerablemente entre un lote y otro.

¿Qué artistas utilizaron este pigmento?

Determinar exactamente qué cuadros contienen Marrón Momia resulta extremadamente difícil.

Los análisis químicos actuales no siempre pueden diferenciar con certeza este pigmento de otros materiales orgánicos utilizados en pinturas antiguas.

Las recetas tampoco eran uniformes y muchos fabricantes mantenían sus fórmulas en secreto.

Lo que sí está documentado es que el pigmento figuraba en los catálogos de importantes fabricantes de pinturas y era adquirido por numerosos artistas europeos.

Entre los pintores que tuvieron acceso al Marrón Momia se encuentran nombres asociados al movimiento prerrafaelita, como Edward Burne-Jones y Lawrence Alma-Tadema, además de que historiadores del arte consideran probable su uso en algunas obras de Eugène Delacroix, aunque esto no puede confirmarse caso por caso.

El famoso funeral d'un tubo de pintura

Una de las anécdotas más conocidas relacionadas con el Marrón Momia involucra al pintor británico Edward Burne-Jones.

Según el relato conservado por su esposa Georgiana Burne-Jones y posteriormente difundido por Rudyard Kipling, el artista creyó durante años que "Mummy Brown" era simplemente el nombre comercial de un color.

Cuando su colega Lawrence Alma-Tadema le explicó que el pigmento realmente contenía restos de momias egipcias, Burne-Jones quedó profundamente impresionado.

La historia cuenta que fue a su estudio, tomó su único tubo de Marrón Momia y organizó un pequeño entierro en el jardín de su casa para darle una "sepultura digna".

Aunque algunos detalles del episodio pueden haberse embellecido con el paso del tiempo, la anécdota aparece recogida en varias fuentes históricas y refleja el impacto que causó descubrir el verdadero origen del pigmento.

¿Siempre contenía restos humanos?

No necesariamente.

Conforme disminuyó la disponibilidad de momias auténticas, algunos fabricantes comenzaron a vender pigmentos con el mismo nombre elaborados a partir de betunes, tierras oscuras u otros materiales.

En ocasiones, el término "Mummy Brown" terminó utilizándose para describir un color más que una composición específica.

Por ello, no todos los tubos comercializados bajo ese nombre contenían realmente restos humanos.

Además, algunos estudios científicos realizados sobre muestras históricas no han podido detectar ADN humano, probablemente porque el material biológico se degradó con el tiempo o porque las fórmulas incluían otros ingredientes orgánicos difíciles de distinguir.

El fin del Marrón Momia

A finales del siglo XIX y principios del XX comenzaron a aparecer pigmentos sintéticos más estables, económicos y uniformes.

Al mismo tiempo, aumentó la sensibilidad hacia la conservación del patrimonio arqueológico y el respeto por los restos humanos.

La combinación de ambos factores provocó el abandono progresivo del Marrón Momia.

Los fabricantes dejaron de producir versiones elaboradas con restos auténticos y, para mediados del siglo XX, prácticamente había desaparecido del mercado como pigmento tradicional.

Actualmente todavía existen pinturas comerciales llamadas "Mummy Brown", pero su nombre es únicamente una referencia histórica: ya no contienen restos de momias humanas.

¿Es posible identificar qué cuadros contienen Marrón Momia?

Esta es una de las preguntas que más interesa a los conservadores de museos.

La respuesta, por ahora, es que solo en casos muy concretos.

Las técnicas modernas de análisis permiten estudiar la composición química de los pigmentos, pero identificar de manera concluyente restos procedentes de momias resulta extremadamente complicado debido a la degradación del material orgánico y a la presencia de resinas, aceites y otros compuestos similares utilizados en la pintura antigua.

Por ello, aunque se sabe que numerosos artistas compraron Marrón Momia, en la mayoría de las obras no puede asegurarse con certeza si ese pigmento fue realmente utilizado.

Fuentes consultadas

  1. Marrón momia - Wikipedia