
Si abrieras un libro de anatomía de hace algunas décadas, encontrarías que el mesenterio aparecía descrito como varios pliegues independientes que sostenían distintas partes del intestino.
Parecía un conjunto de fragmentos de tejido.
Pero en 2017 ocurrió algo inusual.
Tras años de investigaciones, la comunidad médica aceptó que todas esas "piezas" formaban en realidad una sola estructura continua.
El cambio fue tan importante que una de las referencias más utilizadas por estudiantes de medicina, el Gray's Anatomy, actualizó su descripción.
Sin embargo, hay un detalle importante que suele perderse en internet.
El mesenterio no fue descubierto en 2017.
Lo que cambió fue la forma en que se entendía su anatomía.
Un órgano conocido desde hace siglos
El mesenterio no pasó desapercibido para los médicos antiguos.
Ya fue descrito por anatomistas hace cientos de años, incluido Leonardo da Vinci, quien realizó dibujos detallados de esta estructura durante sus estudios anatómicos.
Con el paso del tiempo, sin embargo, predominó la idea de que estaba formado por varios segmentos separados.
Esa interpretación permaneció en los libros de anatomía durante generaciones.
¿Qué cambió en 2017?
El principal responsable de esta revisión fue el cirujano e investigador irlandés J. Calvin Coffey, de la Universidad de Limerick.
Su equipo reunió evidencia anatómica obtenida mediante estudios quirúrgicos, disecciones modernas y técnicas de imagen que mostraban que el mesenterio es una estructura continua, desde el inicio hasta el final del intestino.
Ese trabajo llevó a que el Gray's Anatomy, uno de los textos de referencia más importantes del mundo, actualizara su descripción anatómica.
Además, varios especialistas comenzaron a considerar que el mesenterio cumplía los criterios para ser clasificado como un órgano.
¿Es realmente un órgano?
Aquí conviene hacer una precisión.
Muchos artículos afirman que "la medicina reconoció oficialmente un nuevo órgano".
La realidad es un poco más matizada.
En anatomía, un órgano suele definirse como una estructura formada por distintos tejidos que trabaja de manera coordinada para realizar funciones específicas.
El trabajo de Coffey defendió que el mesenterio cumple esas características.
Hoy numerosos libros de anatomía y muchos especialistas lo consideran un órgano.
Sin embargo, su clasificación sigue siendo objeto de discusión en algunos ámbitos científicos, especialmente respecto a cómo debe entenderse su función dentro del sistema digestivo.
Es decir, existe un amplio reconocimiento, pero no fue una "votación mundial" que añadiera oficialmente un nuevo órgano al cuerpo humano.
¿Qué hace el mesenterio?
Durante mucho tiempo se pensó que su función era únicamente sostener los intestinos.
Hoy sabemos que hace mucho más.
El mesenterio:
- Mantiene el intestino en su posición correcta.
- Transporta arterias y venas que llevan sangre al aparato digestivo.
- Contiene vasos linfáticos que absorben grasas durante la digestión.
- Alberga numerosos ganglios linfáticos implicados en la respuesta inmunitaria.
- Sirve como vía de paso para nervios que comunican el intestino con el resto del organismo.
En otras palabras, funciona como una auténtica red de soporte y comunicación para gran parte del sistema digestivo.
Mucho más que un "pedazo de grasa"
Aunque contiene tejido adiposo, reducir el mesenterio a "grasa de relleno" sería incorrecto.
Es una estructura muy compleja formada por tejido conectivo, vasos sanguíneos, nervios, vasos linfáticos y células inmunitarias.
Además, participa en procesos relacionados con la inflamación y el metabolismo.
Por eso cada vez recibe más atención en la investigación médica.

Un órgano clave para entender algunas enfermedades
En los últimos años, los investigadores han estudiado el papel del mesenterio en enfermedades como:
- Enfermedad de Crohn.
- Colitis ulcerosa.
- Cáncer colorrectal.
- Obstrucciones intestinales.
- Algunas enfermedades metabólicas.
Aunque todavía queda mucho por descubrir, comprender mejor esta estructura podría ayudar a desarrollar nuevas estrategias de diagnóstico y tratamiento.
¿Cuántos órganos tiene realmente el cuerpo?
Es habitual encontrar afirmaciones como que el mesenterio se convirtió en "el órgano número 79".
En realidad, no existe una lista universal que establezca exactamente cuántos órganos tiene el cuerpo humano.
El número varía según los criterios utilizados.
Algunas clasificaciones consideran ciertos tejidos como órganos independientes, mientras que otras los agrupan dentro de estructuras mayores.
Por eso, decir que el mesenterio es "el órgano 79" es una simplificación popular, pero no un dato anatómico oficial.
Un descubrimiento que cambió la forma de mirar el cuerpo
La historia del mesenterio demuestra que incluso estructuras conocidas desde hace siglos pueden adquirir un significado completamente nuevo cuando mejoran las técnicas de investigación.
No apareció de repente dentro del cuerpo humano.
Siempre estuvo allí.
Lo que cambió fue nuestra comprensión de su organización y de la enorme cantidad de funciones que desempeña.
Es un recordatorio de que la anatomía, una de las disciplinas más antiguas de la medicina, todavía puede ofrecer sorpresas.
Incluso en pleno siglo XXI, seguimos descubriendo nuevas formas de entender el extraordinario funcionamiento del cuerpo humano.